Hola a todos!
Lo prometido es deuda, no? Aquí está. la segunda parte de esta buena entrevista realizada a al sensei Hitohira saito y que fue extraíada de: http://simonechierchini.wordpress.com. Espero les guste tanto como a mi. me parece que tiene eso que la familia Saito a sabído llevar al mundo la maravillosa experiencia de haber convivido con el fundador y haber aprendido todo lo que se puede aprender con un hombre único como lo fue Morihei Ueshiba.
Largamente esperada, llega la segunda parte de la entrevista a
Hitohira Saito Sensei, en el que se trata de la relación especial entre
los dos Saito, padre e hijo, de la escisión entre Dento Iwama Ryu y la
Aikikai Foundation, pero también de la extraña suerte del Bukiwaza del
Fundador
Por SIMONE CHIERCHINI
CHIERCHINI
La próxima pregunta concierne a la relación entre Morihiro e Hitohira,
sea como padre e hijo, tanto como maestro y alumno, una relación
obviamente muy especial.
SAITO
En el dojo no me he dirigido nunca a mi padre como “papá”, siempre le he
llamado “sensei” como todos los otros. Él, a su vez, en el dojo no me
ha tratado nunca de hijo, fui exactamente como todos los otros, es decir
un alumno entre los alumnos. Cuando era cinturón blanco, hice la
limpieza como todos los otros, no tuve ningún privilegio. Así como en
casa no he hecho nunca preguntas sobre asuntos concernientes al dojo o
sobre las técnicas, en casa nunca se habló de waza; a lo sumo, mi padre
me decía que había que cortar la hierba alrededor del templo o que hacía
falta hacer algún trabajo de manutención. En el dojo por lo tanto
tuvimos una relación – maestro-alumno –, y en casa otro, que era el
familiar.
CHIERCHINI
Llegamos ahora a una cuestión un poco espinosa: su rotura con el Aikikai
Foundation y el nacimiento de su nueva asociación, el Iwama Shin-Shin
Aiki Shuren-kai. A propósito de estos acontecimientos se han dicho
muchas cosas, pero yo pienso que la cosa más correcta sea preguntarle a
usted, directamente, su versión de los hechos.
SAITO
Cuando O’Sensei se enfermó y estaba a punto de morir, convocó a mi
padre, juntó las manos y le dijo: “Saito san, por favor cuida del dojo y
del Aiki Jinja”. Por esta razón mi padre quedó dentro del Aikikai y ha
cuidado las cosas como le requirió O’Sensei.
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| Morihiro Saito frente al Aiki Jinja Original (1948) |
Al mismo tiempo, además de mantener el dojo y el templo, mi padre ha
enseñado las técnicas de Buki-waza a varios aikidoka, otorgándoles una
certificación. En vida, mi padre recibió una especial tarea y un título
para representarlo, es decir aquel de Guardián del Aiki Jinja. Después
de la muerte de mi padre, el Aikikai me pidió que dejara de usar este
título y que ya no otorgara los diplomas de Buki-Waza. Yo acepté, pero a
condición de que el Aikikai publicara en su revista Aiki Shinbun una
declaración con la que la Aikikai Foundation se empeñase en tutelar el
Aikido tal como se desarrollaba en Iwama, reconociendo con ello la
diferencia con respecto de aquel practicado en Tokio. Si hubiesen
atendido mi solicitud, no me hubiesen puesto en dificultad con las
personas que recibieron una certificación de mi padre, casi todos
aikidoka residentes en el extranjero. Este favor, sin embargo, la
Aikikai Foundation no me lo concedió.
Para la familia Saito, el haber sido ser investida por O’Sensei con
el título de protectores del Aiki Jinja fue un honor muy importante:
éste fue un título del que estuvimos muy orgullosos.
Y ciertamente, dentro del Aikikai el Aikido de Iwama es diferente. Yo
quise tutelar y defender esta cosa, pero no fue posible, porqué el
Aikikai no quiso reconocerla. Yo soy el alma, el heredero de estas dos
personas que han venido antes que yo, o sea O’Sensei y mi padre Morihiro
que ha estado cerca del Fundador toda la vida y de él ha recibido la
tarea de tutelar el dojo y el Aiki Jinja. Yo soy la persona que ha
recogido esta herencia.
Todavía hoy estamos agradecidos y vivimos la presencia de O’Sensei
con gran respeto. El Aikikai está compuesto de muchas personas
diferentes que lo viven de otro modo, no es para nosotros la misma cosa.
Así me he disculpado con Moriteru Ueshiba sensei y le he dicho que en
el futuro haríamos esto solos. Este es el cuadro completo de la
cuestión.
CHIERCHINI
En relación con este último argumento, está otro directamente conectado o
sea sus relaciones con los otros enseñantes occidentales que se
refieren a la misma tradición y por lo tanto la disputa con respecto de
la correcta transmisión de la herencia de Iwama en Italia y en el resto
del mundo.
SAITO
Ya en la época de O’Sensei en verdad hubieron diferentes corrientes,
basta recordar a Tomiki, Yoshinkan, Ki no Kenkyukai o Mochizuki Sensei.
Muchas personas vinieron a Iwama para aprender Buki Waza y Tai Jutsu, y
después se han empeñado y han hecho todo lo mejor para transmitir en
otros lugares estas técnicas. Cuando un árbol crece, luego brotan las
ramas. A mi no me apetece decir que este o aquel no es Iwama Ryu; yo
mismo he salido del Aikikai, por lo tanto no me pronuncio.
CHIERCHINI
Pregunta de reserva, que nos reconducirá luego sobre el mismo argumento.
Yo soy de la escuela Aikikai Hombu Dojo, por el Aikikai de Italia y mis
relaciones con el Iwama Ryu son recientes. Tengo que decir que estoy
muy enfadado y que también me siento un poco estafado, en cierto
sentido: ¿por qué no enseña el Aikikai Kihon y Buki Waza de Iwama Ryu?
SAITO
Antes de la última guerra mundial O’Sensei no había codificado todavía
el sistema con el que transmitir sus técnicas. Después de la guerra mi
padre fue el único que estuvo con él todo el día y con él practicó jo,
ken y yari. Los otros alumnos venían a practicar por la tarde, mientras
los viejos alumnos de O’Sensei – que vivían en Tokio – estuvieron un día
y luego se fueron fuera. El hecho de que éstas técnicas después de la
guerra no hayan sido transmitidas a muchos, también es debido a estos
motivos contingentes. Ningún maestro del Hombu Dojo ha podido practicar
las técnicas de Iwama como mi padre.
Sin embargo, tengo que decir que cuando O’Sensei fue a enseñar al
Hombu Dojo tomaba la espada y decía a alguien: “Atácame” y enseñaba
técnicas. Demostraba técnicas, pero luego no hacía usar el bokken a todo
y se la hacía probar. Cuando vió que los alumnos del Hombu Dojo tomaban
el bokken y ejecutaban técnicas, técnicas que él no había explicado
nunca, dijo: “¡Estad locos! ¿Quién os ha dicho de hacer esto? ¿Quién os
ha dicho de hacer así? ” y se enfadaba muchísimo.
El Fundador estaba muy orgulloso del propio pensamiento y por lo tanto no toleraba que alguien más lo “reinterpretara.”
(Enseñando algunas páginas del manual Budo de Morihei Ueshiba de 1935,
NdR) Aquí está escrito que él pretendió que en su dojo se hiciera solo
Aikido y no Iaido u otras cosas. Si es un dojo de Aikido, haces solo
aikido, si quieres hacer Iaido, vete a un dojo de Iaido.
Si veía a alguien del Hombu Dojo con un bokken en mano le decía: “Si tú
no has estado nunca en Iwama, por qué entonces haces bokken?”
Así, quizás, los alumnos del Hombu Dojo, malentendiendo sus intenciones,
pensaron que les era prohibido tocar el bokken, visto que O Sensei se
enfadaba si veía una cosa de ese género. En cambio su idea era que quien
quería hacer Iaido tuviera que ir a hacerlo en un dojo de Iaido o Jodo
en un dojo de Morro ryu, etcétera.
¡El Aikido no es otro que la práctica de los Samurai, pero si se entrena
sin usar la espada, entonces decididamente no es el entrenamiento de
los Samurai! Según algunos, las armas tienen que ser solo practicadas
desde un cierto nivel, mientras según nosotros no. Todo tiene que ser
practicado al mismo tiempo, Taijutsu y Bukiwaza.
Los que no están de acuerdo deberían quejarse con O’Sensei… Para ser
Samurai hizo falta aprender a cabalgar, empuñar la lanza, disparar una
flecha, manejar una espada… ¿es obvio, no? Cabalgar y hacer tiro con el
arco demandaba espacios muy amplios, y además mantener un caballo es muy
caro; en cambio usar bastón y espada es posible, porque esto se puede
hacer en cualquier sitio: he aquí porque se usan. Todos pueden trabajar
con las armas desde el principio, porque O’Sensei ha entrelazado las
técnicas de Taijutsu con las de Bukiwaza, este es la característica de
su trabajo.
Puesto que todos pueden hacerlo, también el Aikikai siempre podría
hacerlo. Yo estoy dispuesto a ayudar; si lo quieren hacer, yo estoy acá.
CHIERCHINI
Para entender y puntualizar mejor: los shihan de extracción diferente
del Iwama Ryu, que han sido enviados a enseñar alrededor del mundo en
los últimos 40-50 años, han propuesto su Bukiwaza, que no tiene nada que
ver con el de O’Sensei.
SAITO
Entre los shihan de estilo Aikikai algunos han aprendido sus técnicas de
Bukiwaza de mi padre, aunque yo no he visto a muchos maestros venir a
encontrarle a Iwama. El maestro Kobayashi sí, aunque luego he visto que
hizo cosas un poco diferentes.
CHIERCHINI
¿Cuál es su posición, maestro, con respecto de la dicotomía entre
tradición e innovación en el Aikido? Es justo y correcto conservar el
Aikido como formulado por el Fundador, pero también es justo y correcto
seguir a desarrollándolo, o bien sólo hace falta mantener la tradición?
SAITO
Pienso que la innovación es inevitable, porque el propio O’Sensei ha
usado la expresión Takemusu Aiki, o sea las técnicas nacen y luego se
multiplican espontáneamente. Pues si diez personas aprenden de un
maestro, visto que las personas no son todas iguales, es inevitable que
tendremos diez resultados levemente diferentes. El hecho que en el
tiempo las cosas cambian creo que es un hecho inevitable.
CHIERCHINI
Querría concluir con un mensaje de esperanza, de estímulo de su parte
respecto a quien está empezando ahora el camino del Aikido: nuestros
principiantes.
SAITO
En Japón, desde siglos hay esta actitud: cuando uno quiere aprender una
cosa, cualquier cosa que sea, de un maestro, no es que se precipita a
hacer esta actividad en el primer lugar que encuentra. Antes hay una
fase de estudio, preparatoria. Si yo estoy interesado en el tiro con el
arco, si quiero hacer Kyudo, yo miraré alrededor, o bien preguntaré a
otros, me informaré, en sustancia, para ver de ir al mejor lugar, del
maestro que se creé que es tal.
Ésta tiene que ser la actitud de fondo de quien se acerca a un arte
marcial. Luego yo aconsejo, como dije antes, de visitar más dojos para
ver cuál es el Aikido más apto a la persona y por lo tanto elegir en
consecuencia. Para venir al Aikido de modo más específico, ello es una
actividad no solo física sino que también posee un empinado nivel
espiritual gracias al Fundador O’Sensei Ueshiba. Yo pienso que es una
bonita actividad a emprender, y atractivo para un principiante.
Las artes marciales no son ni deporte ni diversión. De lado está siempre
la muerte, que es el concepto a la base de la elección que antiguamente
en Japón se hacía cuando se decidía aprender un arte marcial. Hace
falta siempre tener esta conciencia (no es una cosa que frecuentar con
ligereza, es una cosa seria NdT) no es una actividad solamente física o
corpórea: cuando se practica siempre teniendo presente que tenemos cerca
la muerte, el arte marcial se vuelve una actividad del alma. Una vez
incluído éste, bienvenidos, por favor, comenzad a hacer Aikido.
CHIERCHINI
Sensei querría darle muchas gracias por el tiempo y la atención que nos
ha concedido. Además la agradezco en general en nombre de la comunidad
del aikido italiano, a prescindir de las federaciones, de los maestros,
de los estilos. Espero que su enseñanza pueda encontrar el espacio que
merece aquí de nosotros.
SAITO
Arigato gozaimashita.
Agradecemos a Walter Ippoliti por su preciosa obra de traducción
Traducción en Espanol Copyright Walter Ippoliti ©2011
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Slideshow H. Saito International Koshukai en Modena (Italia), Junio 2011